• Dejar de fumar / Tabaquismo

    Dejar de fumar en una sola sesión

    + info
  • Estética ECO – Natural

    La belleza exterior depende de la belleza interior

    + info
  • Control de peso y alimentación sana

    Somos lo que comemos, que el alimento sea su medicina.

    + info
  • Alergias

    La primera riqueza es la salud

    + info
  • Detox

    Programa DETOX – cumpliendo sueños en 21 dias

    + info

Problemas de la piel

Cuando hablamos sobre los órganos del cuerpo, pensamos siempre en los pulmones, el corazón, el estómago o el hígado. Pero nos olvidamos muchas veces del órgano más grande del organismo; la piel.

En constante renovación, la piel es mucho más que un simple envoltorio. Es el órgano vivo más pesado (de 3 a 4 kg) y el más amplio del cuerpo humano (de 1.5 a 2 m2). La piel está en permanente relación con los demás órganos y puede revelar las enfermedades que padezcan otros órganos de nuestro cuerpo.

El espejo del cuerpo

La salud de la piel depende del estado de pureza que tenga la sangre y para que ésta se conserve en este estado, es necesario mantener los diferentes órganos sanos y en plena capacidad de funcionamiento. Los signos de la piel son signos evidentes del estado del cuerpo en toda su integridad. No es fácil mantener la piel sana porque no resulta fácil saber conservar adecuadamente la salud.

Dada la relación de la piel con todos los órganos internos se sabe que el origen de muchos de los trastornos de la piel, se encuentra en alteraciones hormonales, una dieta mal combinada o desequilibrada, el estreñimiento crónico y focos infecciosos en la boca. En cualquier afección de la piel, no debemos olvidar que es uno de los órganos encargados de expulsar al exterior cualquier tóxico que no pueda salir por otra vía.

Cuando penetra un tóxico en el cuerpo (por ejemplo un alimento en mal estado) lo primero que el organismo intenta es una expulsión por vía digestiva. De esa manera se produce un vómito en primera instancia, y si esto no es posible, recurre a una diarrea. Pero en el caso de que el tóxico no haya sido lo suficientemente fuerte o bien su acumulación no haya sido tan peligrosa en un primer momento, cuando comienza a serlo, se pone en marcha la excreción cutánea y surgen picores, inflamaciones, calor o incluso dolor. Todos conocemos una intoxicación por marisco o pescado en mal estado y sus repercusiones en la piel durante unos días.

Cuando surge una erupción, picor, descamación o cualquier alteración de la piel, lo primero que debemos hacer es buscar la causa del problema. Estamos acostumbrados a tratar esas manifestaciones con pomadas o productos que mitiguen esos síntomas, pero no nos damos cuenta de que lo que la piel muestra es una señal de alarma, y que si únicamente quitamos el picor o la erupción, no evitaremos nunca el mal que nos está provocando el problema de la piel. Los productos que enmascaran esas reacciones nos apagan la alarma pero no el fuego. Si el organismo está intentando expulsar algo y le cortamos ese proceso es evidente que tiene que buscar otro camino para hacerlo y posiblemente más difícil de tratar.

Se podría comparar con una casa en la que suena la alarma de incendio, y el dueño, en lugar de buscar  la causa (por ejemplo un fuego en alguna habitación), se conforma con apagar la alarma y continuar tranquilamente haciendo su vida sin preocuparse del motivo por el que ha sonado esa alarma.

Una alteración hepática debida a que el hígado no es capaz de sintetizar medicamentos, alimentos, o cualquier tipo de tóxicos, puede revertir en un eccema o cualquier otra alteración cutánea. De la misma manera, si los intestinos (especialmente el grueso) no son capaces de expulsar los restos de nutrientes debido a una alteración en su motilidad, en su mucosa o a una deficiencia de flora bacteriana, éstos tóxicos pueden continuar nadando por el sistema circulatorio y ser la piel la encargada de intentar expulsarlos.

Son numerosos los casos en los que una alteración en la piel esconde un problema de relación de la persona con su entorno. Un niño que en el colegio no se siente comprendido ni integrado en el grupo, puede desarrollar un tipo de descamación o picor en cualquier parte del cuerpo. Ello, inevitablemente, le va a llevar a apartarse de su mundo habitual, ya que inconscientemente las alteraciones en la piel nos ponen en alerta acerca del posible contagio de lo que pueda tener la persona.

Metodos naturales

Los métodos naturales para combatir afecciones cutáneas requieren, en primer lugar, descubrir la causa que la desencadena. Desde la Naturopatía se tiene en cuenta las emociones, la dieta y el tratamiento natural de fondo y sintomático a la hora de elaborar un programa de salud para cada caso.

De esta manera desintoxicamos el organismo para que no se produzcan los procesos que dan lugar a los problemas de piel en lugar de paliar los síntomas con productos que escondan el origen del problema.

No debemos olvidar que un problema de piel rara vez empieza y termina en ella. Tras una afección cutánea puede esconderse algún problema más grande, por lo que es recomendable acudir a un profesional para su correcta evaluación.